XXXII
Sumido en el desconsuelo amoroso y paternal, The Master sólo pensó en llevar su exilio cada vez más lejos, cada vez más allá de La Gran Frontera, y los martes dejaron también de ser de Liñiers y pasaron a ser de Madero, de San Justo, de Villa Celina, de Barrio Sarmiento, de La Salada (con sus balnearios públicos), de Tapiales, de Ingeniero Budge, de Villa Fiorito... Por todos esos lugares los arrastró la vorágine del exilio, y de todos aquellos lugares The Master pudo quedarse con recuerdos entrañables que le permitieron escribir la que él califico como su obra más extraña: “Exsilium (psicodelia obrera)”, cuyos versos más conocidos fueron los dedicados a La Salada.
La sal tercermundista de tus piletas
De esmeraldas aguas,
De esmeralda luz.
La alegría obrera de tus trampolines,
El orín fosforescente y provinciano
Que se mezcla en las entrañas de tus aguas
Y que nos habla de la rebeldía,
De la resistencia con que tu gente
Desafía lo impuesto, lo ordenado,
Lo gorila.
Latinoamericano y pobre es tu destino hoy,
Pero la hora alucinante se acerca, Oh Saly,
La hora ardiente se acerca,
Y sé, estoy seguro,
Que después de los bombos y las pancartas,
Después de la aventura obrera que te redima,
Del flash obrero que te queme de amor,
Las futuras generaciones verán en las palabras
“Ocean”, “Punta Mogotes”, “Las Vegas”,
algo más que nombres de balnearios públicos.
Las futuras generaciones, Oh Saly,
Verán en ellas,
En esas simples palabras,
El comienzo de una nueva etapa,
Hinchada de luces hirientes (por lo bellas)
Y de Libertad y de bocas radiantes de Justicia…
XXXIII
Fotos de Cipe
Fotos de Cipe. Fotos del Exilio.
Los lugares del exilio, en blanco y negro, a colores.
Los chicos del Cuarteto Zupay en un supermercado de Laferrere. Los chicos del cuarteto Zupay en una galería de Derqui.
Y Piero en una vereda de Villa Diamante. Y Cipe guitarreando en el Camino Negro.
Y César y Tato y Marilina y Pino en la pileta Ocean.
Y Susú fumando hachís en un turbio bar de González Catán.
Y Cipe y The Master bajando de un colectivo de la línea 493.
Y Cipe y León jugando al metegol en el bar de Tauichi, en Barrio Sarmiento.
Y Cipe sola, llorando.
Y Natacha y Cipe mirando con tristeza a través de la ventanilla de un tren.
Y Natacha en el viejo hotelito de Barracas, frente a The Master, a punto de besarse.
Y Natacha en el viejo hotelito de Barracas besándose con The Master.
Y The Master riendo, frente a la máquina de escribir, feliz.
Así pasaron las fotos, y los años.