martes, 18 de octubre de 2011

CAPÍTULO XXII

XXII

Flash




En uno de sus sueños lisérgicos The Master se vio de pronto en un sitio oscuro. Sólo había una luz, a lo lejos, una luz azulada que se movía como un péndulo y parecía llamarlo. The Master fue hacia ella.
            Después de atravesar la oscuridad espesa que lo rodeaba, descubrió que la luz pendular iluminaba un pequeño escenario vacío. Frente al escenario había sólo una butaca. Se sentó.
             
(Abre el telón. Aparece en el escenario LA REVOLUCIÓN. Es una mujer hermosa, joven —no llega a los treinta años— . Viste ropa holgada y lleva los cabellos largos y despeinados. En su mano derecha tiene un pomo de dentífrico apretado por la mitad. LA REVOLUCIÓN mira a The Master y le sonríe. Luego aparecen dos hermanos siameses, un hombre y una mujer: El MARTILLO y LA HOZ. Los dos visten de rojo y también le sonríen a The Master con simpatía. Por último aparece LATINOAMÉRICA TODA, que es también joven y hermosa como LA REVOLUCIÓN, aunque está maltrecha, herida, como enferma).

LA REVOLUCIÓN
(A todos)
Nuestra hora ha llagado...,  perdón: ha llegado... La opresión agoniza, está viviendo sus últimos días... Tenemos que estar preparados para actuar cuanto antes.

EL MARTILLO

Yo ya estoy preparado.

         

LA HOZ

Yo también...

(Todos miran a LATINOAMÉRICA TODA, esperando que hable. Ella no contesta).

LA REVOLUCIÓN

(Intrigada, se dirige a LATINOAMÉRICA TODA)
¿Qué te pasa? ¿No estás preparada todavía?

(LATINOAMÉRICA TODA la mira pero no contesta. Hay un silencio tenso que es interrumpido de pronto por EL MARTILLO).

EL MARTILLO

(A LA REVOLUCIÓN)
Te dije que no iba a poder..., que no se iba a animar... Está demasiado golpeada... Ha nacido para la opresión, para ser arrasada... No sé para qué perdimos tanto tiempo..., para qué gastamos tantas palabras... No es más que una salvaje.
(EL MARILLO y LA HOZ salen, ofuscados. LA REVOLUCIÓN le habla a LATINOAMÉRICA TODA)


LA REVOLUCIÓN
(Tierna, como una madre)
Yo aún confío en vos. Te creo. Y sé que no sos una salvaje. (LA REVOLUCIÓN empieza a retirarse).  Sé que estás preparada. Y sé también que tenés con qué.

(LA REVOLUCIÓN sale. LATINOAMÉRICA TODA se queda con la mirada perdida. Aparece CRISTÓBAL COLÓN. Por el efecto de las luces se entiende que se trata de una alucinación. CRISTÓBAL COLÓN mira a LATINOAMÉRICA TODA con desprecio. Ríe. Ríe con una sonrisa agresiva, demoníaca).  

CRISTÓBAL COLÓN
(A LATINOAMÉRICA TODA, que lo ignora)
¡Qué ilusa! ¡Qué manera de creer idioteces! Nunca, nunca vas a dejar de ser una oprimida, una salvaje, una tercermundista. Todo está hecho en el mundo para que no dejes ni un segundo de parir nuevas desgracias... Desde que te vi desde el mar me dije: está hecha para ser conquistada. Conquistada, con todo lo que esa palabra implica de despreciable y horroroso. Y entonces decidí enfermarte de desprecio y horror... 

(CRISTÓBAL COLÓN vuelve a reír a carcajadas y sale. LATINOAMÉRICA TODA queda sola en el escenario, tapándose los oídos para que las risas de C. COLÓN no la perturben. Finalmente las carcajadas cesan y empieza a escucharse el tema “El unicornio”, de Silvio Rodríguez. LATINOAMÉRICA TODA baila en círculos sobre sí misma, la mirada perdida. Entra el POETA LATINOAMERICANO. Es un hombre de unos cuarenta años; usa anteojos y gorra de poeta. Camina con pasos seguros hacia LATINOAMÉRICA TODA. La besa en los labios, dulcemente. Es un largo beso, de dos buenos amantes. Sus labios se separan. LATINOAMÉRICA TODA mira al POETA con ojos de recién besada).

POETA LATINOAMERICANO
Estoy aquí para servirte, para amarte cada vez que me lo pidas. Todos mis versos son para ti, Oh Laty. Con sólo pronunciar tu nombre siento que la boca se me llena de la humedad de tu tierra, de tus minerales, de tus cielos puros, tus lunas rojas... Oh Laty. Sé que durante mucho tiempo te descuidé. Me perdí en la vana estética, en la tontería, fui de vanguardia en vanguardia encontrando siempre lo mismo: separación entre el artista y el mundo, entre el artista y el hambre de su pueblo. Y  me harté de darle la espalda a todo eso, y todo eso de pronto fue tan mío que me asusté, me llené de terror, pero ya no pude dejar de amarte ni pude arrancarte de mis palabras  (EL POETA LATIOAMERICANO vuelve a besar a LATINOAMÉRICA TODA). La boca de Europa no besa como la tuya. Nada en el mundo, Oh Laty, se asemeja a tus labios... Por eso no he de abandonarte nunca, y por eso estoy dispuesto a pelear por ti junto a todos los que te quieren ver bien, digna, feliz.

(Entran EL OBRERO, vestido con overol azul, LA IGUALDAD SOCIAL, que viste con absoluta austeridad y trae de la mano un morocho de utilería, y  EL MAYO FRANCÉS, que viste de jeans y lleva una remera estampada con la frase: “La imaginación al poder”. Luego entra CRISTO GUERRILLERO, vestido con uniforme de soldado, barbudo, flaco, con la mirada profunda de quien está dispuesto a todo. Entra el ÁCIDO LISÉRGICO, que es una mujer vestida con ropa psicodélica, ajustada, evadida. Al notar a la chica, todos los demás ponen mala cara).

CRISTO G.
(Con desprecio)
Aquí no hay lugar para la evasión que usted propone. Acá no nos hacen falta colores, no nos hace falta la música frívola, no nos hace falta crucificar nuestros ojos en la mirada perdida e idiota que usted propone y alimenta. Acá sólo hay lugar para la realidad.

EL OBRERO
(Al ÁCIDO LISÉRGICO)
¿No entendió lo que le dijo Él? Váyase, váyase...

ACIDO LISÉRGICO
Me iré cuando las eclécticas palomas huyan desde la fosforescencia primaria hasta el agua individual de cada uno de nuestros crepúsculos.  Sólo entonces me iré.

EL OBRERO
¿Qué carajo está diciendo?

 

CRISTO

Estupideces. Incoherencias. Nada que tenga que ver con la realidad. Un cuento narrado por un idiota, lleno de sonido y de furia, y que no significa nada...  

 

ACIDO LISÉRGICO

Idiotas los ojos que rasgan la pendiente. La fe, ese coágulo, nos ha abandonado, nos ha tragado como a flores, nos aturde en acústicos colores resplandecientes.

 

CRISTO

(Toma su metralleta)
¡Basta! ¡Basta! No soporto más tanta idiotez... (CRISTO dispara contra el ÁCIDO LISÉRGICO. El ÁCIDO LISÉRGICO cae).

 ÁCIDO LISÉRGICO

(Agonizante, los ojos hacia el cielo)

Yo sólo quería mi vestido de luces, encontrar un modo de vivir que de veras fueras distinto, que no fuera tan triste... La eclécticas palomas se equivocaron... El submarino amarillo hace años que se hundió...  Quiero luz..., quiero luces de colores, quiero morir aspirando el humo de las luces distorsionadas, quiero ver por última vez cómo todo se descompone, cómo todo se afloja, cómo se deshacen los bordes, cómo respiran las cosas...


(Muere. Todos los que quedan de pie miran ahora a LATINOAMÉRICA TODA. Tomados de la mano, arman alrededor de ella una ronda. Cantan un himno a la libertad, mientras ella baila en el centro).

TODOS

(Cantando en ronda)
Sabemos que la montaña es alta
Pero a la cima hemos de llegar.
Sabemos que soñar es peligroso,
Pero no dejaremos nunca de soñar.

Sabemos que es brutal el enemigo
Sabemos que el dragón atacará
Pero unidos todos de la mano
¡El dragón nunca podrá! ¡Nunca podrá!

Y viviremos todos en Libertad.
En Libertad.
Viviremos para siempre
¡En libertad!

 Sabemos muy bien que es difícil,
No hace falta que lo vengas a aclarar.
Pero los grandes pueblos aman lo imposible.    
¡No dejaremos nunca de soñar!

¡Ven, sumate a nuestro canto!  
¡Siempre habrá lugar para uno más!
Canta esta canción con nosotros
Que Latinoamérica Toda pronto vencerá.

LATINOAMÉRICA TODA

(Canta sólo ella, a capella)
 Y viviremos todos en Libertad.
En Libertad.
Viviremos para siempre 
¡En Libertad!

(Al terminar la canción, todos ríen, felices. Entra LA REVOLUCIÓN).

LA REVOLUCIÓN
¿Y?

LATINOAMÉRICA TODA

(Sonriente)
Ya estoy lista.

(Telón)

No hay comentarios:

Publicar un comentario